Quién está detrás de Escuela Perritos
Para mí, los perros nunca fueron solo mascotas; han sido parte de mi vida desde que tengo memoria.

Esta foto que ves acá, sosteniendo a Tico cuando era apenas un cachorro junto a mi hermano, es el reflejo de dónde empezó todo.
Desde muy pequeño entendí que un perro puede ser educado, balanceado y, sobre todo, profundamente comprendido por su tutor si se le habla en el idioma correcto.
Sin embargo, una cosa es crecer con perros equilibrados y otra muy distinta es enfrentarte cara a cara con la complejidad de un perro con problemas reales. Ese llamado definitivo al mundo de la educación canina llegó con Luna.
Luna fue mi gran maestra, pero el camino no fue fácil. Desde el día uno fue una perrita extremadamente reactiva, territorial y un verdadero desafío a la hora de pasear. Yo no sabía cómo enseñarle a regular sus emociones y pasé exactamente por la misma frustración que hoy sienten muchísimos dueños: la mirada juzgadora de la gente en la calle, los tirones constantes de correa, el estrés antes de abrir la puerta y ese sentimiento de impotencia total. Llegué incluso a pensar que el entorno que le ofrecíamos no era el adecuado para ella y que no íbamos a poder solucionarlo.

El vínculo que lo cambió todo.
“Fue ahí cuando comprendí, con la ayuda de un etólogo, que los perros no hacen ‘malas conductas’ por maldad, sino porque no saben cómo gestionar lo que sienten.”
Descubrí que muchas veces se necesita muy poco para entender realmente lo que un perro necesita: tiempo, empatía y estructura.

Luna, en su elemento.

La misma Luna de siempre.
Guiado por la necesidad de ayudar a Luna, me sumergí por completo en el mundo del comportamiento canino. Con el apoyo y la guía de profesionales, y movido por una curiosidad insaciable, transformé esa frustración en pasión. Me convertí en alguien apasionado por enseñar cosas nuevas a los perritos, pero también descubrí el secreto mejor guardado de este oficio: que nosotros mismos aprendemos de ellos a ser mejores personas.
Hoy, esa pasión y esa historia de superación personal son el corazón de Escuela Perritos. No te hablo solo desde la teoría de un manual; te hablo desde el lugar de alguien que estuvo en tus zapatos, que sabe lo que es sufrir un paseo y que logró transformar ese vínculo en pura armonía.
El nuevo capítulo
Cada perro que pasa por mi vida me enseña algo nuevo. Mocca llegó para confirmar lo que Luna me había regalado: que el amor que le damos a un perro siempre vuelve multiplicado.


Luna y Mocca — dos generaciones, la misma escuela.
Para darte la tranquilidad que tu compañero merece, combiné mi experiencia de vida con la formación oficial. Cuento con la certificación del Curso Básico de Paseadores de la Ciudad, garantizando que cada paseo pedagógico cumple con las normativas de seguridad, respeto y bienestar animal vigentes.
Este mismo estándar de exigencia, preparación y amor es el que comparto con cada uno de los futuros paseadores aliados que se sumen a nuestro equipo.
En Escuela Perritos no buscamos “corregir” a tu perro a la fuerza; buscamos enseñarle herramientas para que se sienta seguro, tranquilo y equilibrado, devolviéndote a vos la paz de disfrutar juntos cada salida.
Certificación oficial

Curso de Capacitación Inicial · Paseadores de Perros GCBA · Animales BA
Dónde trabajamos
Trabajamos en los barrios del norte de Buenos Aires. Si no estás seguro de si tenemos cobertura en tu zona, escribinos — hacemos lo posible.
“En Escuela Perritos te devolvemos la paz de disfrutar juntos cada salida.”
— Ulises Gomez, Fundador de Escuela Perritos